Kitchen Table Economics

¿Qué es un “récord de ganancias” y adónde van a parar?

Cada americano con un empleo sale ganando cuando nuestras empresas obtienen buenas ganancias, tanto como empleados con mayor seguridad laboral así como por ser accionistas con mejores cuentas de jubilación y de ahorros.
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Cuando escuchamos el término "ganancias" en las noticias, a menudo la palabra se utiliza para explicar otra cosa. A veces, tener ganancias se enmarca de una manera que despierta desconfianza o ganas de penalizarla. Por ejemplo, he aquí un titular de la Radio Nacional Pública (NPR): "Récord de ganancias de petroleras suscita críticas".

En términos generales, las ganancias son los dólares que restan del dinero gastado en la producción de un bien o servicio. Si un comerciante paga por unos pollos más de lo que Ud. está dispuesto a pagar, entonces el comerciante sufrirá pérdidas en vez de sacar ganancias. Si el comerciante pierde bastante dinero, tendrá que cerrar y Ud. tendrá que encargarse de criar y sacrificar sus propios pollos.

Así es como el "afán de ganar dinero” hace que gente totalmente extraña haga cosas asombrosas que son de mutuo beneficio. Cenar pollo sería mucho más caro (y repelentemente fastidioso) si todos tuviéramos que criar y sacrificar nuestros propios pollos. Carniceros y tenderos que no conocemos se encargan de este ingrato trabajo por nosotros ya que ello les reportará ganancias. Lo mismo podemos decir de la gasolina que usa su auto y de casi todo lo demás que necesitamos y deseamos.

Hay empresas porque hay ganancias y es la razón por la que hay empleos. Que una empresa tenga récord de ganancias significa que la empresa es sólida y ofrece seguridad laboral. Que haya pocas ganancias es indicativo de un negocio débil y de empleos precarios. Ultimadamente, si no hay ganancias, llega la quiebra y se acaba el empleo.

Las ganancias también sirven de señal. Si hay fuertes ganancias en el negocio del pollo, eso envía señal de que la gente debe estar queriendo y necesitando comprar más pollos, por tanto harán falta más empleos para surtir más pollos.

Los dueños de las empresas recogen las ganancias, pero éstas también van a parar a manos del gobierno a través del pago de impuestos.

En una pequeña empresa, como un restaurante familiar, es probable que el dueño sea algún vecino suyo y sea quien recoge las ganancias. Éstas suelen ser reducidas, por lo general sólo 2-3 centavos por cada dólar que el restaurante cobra.

Muchas de las grandes empresas de Estados Unidos son propiedad de sus accionistas y éstos reciben las ganancias. Sorprendentemente, una gran mayoría de americanos no cae en la cuenta de que ellos son los dueños de estas empresas.

Por ejemplo, más de la mitad de los dueños – los accionistas - de nuestras más grandes compañías petroleras son planes privados y enormes planes públicos de pensiones, cuentas 401k, fondos mutuales y cuentas IRA para el típico hogar americano. Más de la mitad de nosotros somos dueños de estos fondos en forma de ahorros personales, inversiones de jubilación y pensiones.

En otras palabras: Los americanos, en su gran mayoría, son propietarios de la mayor parte de las compañías petroleras de Estados Unidos. La riqueza de nuestros hogares se beneficia de forma directa cuando las compañías petroleras, de las que son dueños, consiguen grandes ganancias; nuestra riqueza también sufre cuando nuestra empresa petrolera no es rentable. También perdemos cuando se les suben los impuestos a estos negocios. Lo mismo puede decirse de las otras miles de grandes compañías en las que invierten nuestros fondos de jubilación y pensiones.

Las ganancias son las que ponen la comida en nuestras mesas, la gasolina en nuestros autos, nos proporcionan puestos de trabajo, financian nuestra jubilación, y mucho más. El afán de ganar dinero nos motiva a hacer cosas que redundan en mutuo beneficio. Un récord de ganancias es señal de que estamos haciendo más bien que de costumbre.