Kitchen Table Economics

Las engañosas campañas contra las ganancias de las empresas

Por qué importa la diferencia entre ingresos y ganancias
Campaign

A menudo hay críticos que apuntan a los millones de dólares que ganan muchas empresas para así justificar sus exigencias de que dichas compañías paguen más en regulaciones, impuestos o que sean más “socialmente responsables”. Estos activistas cometen un error muy común al confundir ingresos (la cantidad bruta de dinero que una compañía obtiene por sus ventas) con ganancias (la cantidad neta de dinero restante una vez que una compañía paga todos sus costos, tales como materias primas, alquileres, nóminas e impuestos).

Las ganancias de las compañías (después de pagar todos esos costos) en raras ocasiones son lo suficientemente grandes como para pagar por los planes de estos críticos, incluso en el caso de que sus ingresos sean de millones o miles de millones de dólares. Tomemos como ejemplo la industria del restaurante. Su margen de ganancias (la cantidad de ganancia obtenida por cada dólar de ingresos) es de alrededor del 2.4%. Eso significa que si un restaurante tiene unos ingresos anuales de 1 millón de dólares, sólo se lleva 24,000 dólares de ganancias para repartir entre los propietarios de la empresa. Sin embargo, hay críticos que apuntan a esos millones en ingresos para solicitar que las compañías paguen costos médicos cada vez más elevados, ignorando el hecho de que ese aumento de los costos se tendría que pagar de los 24,000 dólares, no del millón.

Esta dinámica no es exclusiva de la industria del restaurante. Véase por ejemplo el sector de los recursos naturales, otro blanco favorito de los activistas sociales. Aunque puede que las compañías petroleras obtengan miles de millones de dólares de ingresos, el costoso proceso de extraer, refinar, transportar y vender los productos derivados del petróleo implica que su margen de ganancias se sitúe alrededor del 8%. De hecho, por cada galón de gasolina que las compañías petroleras venden en Estados Unidos, sólo obtienen 5.5 centavos de ganancia. Mientras tanto, los gobiernos estatales y el federal obtienen aproximadamente ocho veces esa cantidad en impuestos, es decir, un promedio de 45.6 centavos por galón. Sin embargo, son las compañías petroleras, no los gobiernos, quienes se llevan la peor parte en las campañas de los críticos.

Lo mismo sucede con las aerolíneas, cuyos márgenes de ganancia son notoriamente bajos y rondan el 1%. Al igual que en el caso de la industria petrolera, el gobierno obtiene en concepto de impuestos a los pasajes unas ganancias mucho mayores de las que las propias aerolíneas podrían soñar. De hecho, el “margen de ganancias” del gobierno en los pasajes de avión es del 25%, unas 25 veces más que el de las aerolíneas. No obstante, los activistas sociales, dirigiendo la atención a los grandes ingresos que obtienen las aerolíneas, hacen campaña para que éstas paguen recargos por emisiones del combustible de aviación. A estas alturas, a los propietarios de compañías aéreas probablemente les iría mucho mejor cerrando sus empresas, despidiendo a todos sus empleados e invirtiendo su dinero en la bolsa. Y eso es exactamente lo que podrían acabar haciendo si se siguen viendo atacados por desinformados críticos que confunden ingresos con ganancias.