Kitchen Table Economics

Las erróneas premisas detrás de la frase “Compre local”

Por qué comprar localmente nos perjudica a nosotros, a nuestra comunidad y al medio ambiente

La frase “Compre local” está en boga en la actualidad. Esta campaña nos insta a comprar a los productores locales para ayudar a nuestra comunidad y el medio ambiente. A medida que nos acerquemos a la temporada navideña, tenga Ud. por seguro que comentaristas, críticos y familiares exhortándonos al “compre local” se escucharán aún más. Pero, perdido en ese clamor, está la pregunta de si comprar en el comercio local es realmente beneficioso o no.

Cuando echamos un vistazo alrededor, vemos que muchas de las cosas que hay en nuestros hogares no proceden de proveedores locales. Veamos por ejemplo la comida de nuestras cocinas. Puede que nuestro café venga de Arabia, nuestra fruta de Centroamérica, nuestro arroz de Tailandia, nuestras especias de Indonesia, nuestra cerveza de Holanda y nuestro sirope de arce de Canadá. Lo mismo se puede decir de la mayoría de nuestras pertenencias: Puede que nuestra computadora venga de China, nuestros lentes de Italia y nuestra ropa de Bangladés. Evidentemente, si tuviéramos que comprar local, no tendríamos la misma calidad de computadoras, lentes o ropa por los mismos precios bajos de los que disfrutamos.

¿Pero no deberíamos tratar de comprar lo que podamos localmente en un intento por ayudar a nuestra comunidad? No. Resulta que comprar la mayoría de nuestros bienes en el comercio local es peor para nuestra comunidad, ya que se desperdicia mano de obra que de otro modo podría emplearse de manera más productiva.

Un claro ejemplo: es complicado cultivar naranjas en Wisconsin. Eso no significa que sea imposible y no se haga. Pero si los habitantes de Wisconsin sólo compraran las naranjas locales, el costo de cultivar frutas tropicales en la región septentrional del Medio Oeste sería inmenso. La cantidad de mano de obra que haría falta para mantener naranjos en invernaderos, horticultura intensiva y manipulación a temperatura controlada no sólo resultaría caro, sino que desplazaría la producción de otros bienes que es más lógico producir en Wisconsin.

Pero si Wisconsin centra su atención en lo que es bueno produciendo (queso, por ejemplo) y comercia sus quesos en la Florida a cambio de naranjas, les iría mejor tanto a los ciudadanos de Wisconsin como a los de la Florida. Y por supuesto, eso es exactamente lo que ocurre. Podemos usar esta analogía de las naranjas y el queso para explicar el despilfarro de recursos implícito en la mayoría de las campañas del “Compre local”.

Pero además, el “Compre local” empeora la situación de nuestra comunidad, pues los bienes locales son comparativamente mucho más caros, ya que no se puede producir suficiente cantidad para alcanzar las llamadas “economías de escala” que hacen que la mayoría de bienes sean asequibles. Más dinero gastado en esos bienes implica menos dinero disponible para gastar en otras cosas que mejoran nuestra calidad de vida. Irónicamente, esto deja peor a nuestra comunidad porque nos quedamos con menos dinero para gastar en servicios locales como restaurantes, entretenimiento y esparcimiento.

¿Y qué ocurre con la otra afirmación de que comprar a nivel local es bueno para el medio ambiente? Aunque es cierto que la contaminación debida al transporte es inmensamente menor cuando se compran bienes de origen local, los costos medioambientales generales por unidad son mucho mayores. Eso se debe, como se ha mencionado anteriormente, a que los productores locales no son tan eficientes como los grandes. Por tanto, se necesitan muchos más recursos medioambientales para producir menos.

Por ejemplo, la comida comprada en el mercado agrícola local tiene una huella medioambiental mayor que la misma comida comprada en el supermercado. Eso se debe a que las grandes plantaciones poseen un equipamiento que les permite producir más alimentos con un menor impacto ambiental en comparación con los cultivos locales.

Así que esta temporada navideña, vea más allá de la retórica del erróneo “compre local” y haga lo mejor para Ud., su comunidad y el medio ambiente. Compre sensato.