Kitchen Table Economics

Redefinir el trabajo a “tiempo completo” como 40 horas a la semana ayudaría a los trabajadores

La columna de opinión de Jamie T. Richardson, vicepresidente de Whitecastle y miembro de Job Creators Network, en el Columbus Dispatch
Healthcare.gov Screenshot

Antes de que el personal del Congreso hubiera terminado de incorporarse a sus oficinas, la nueva Cámara de Representantes ya había aprobado una resolución para redefinir el trabajo a “tiempo completo” como 40 horas a la semana, según la Ley de Atención Asequible. Se trata del primer paso para la liberación de los trabajadores americanos para trabajar más horas y tener mejores sueldos ante un impedimento arbitrario y perjudicial del gobierno.

Mientras los trabajadores americanos esperan a que tanto el Senado como el presidente hagan lo mismo a principios de este año, los empleadores con 100 ó más empleados con “trabajo equivalente a tiempo completo” están obligados a ofrecer seguro médico a aquéllos que trabajen sólo 30 horas semanales. El año que viene, ese umbral bajará hasta los 50 empleados.

El Wall Street Journal explicaba en uno de sus editoriales que esta regulación ha dado pie a la aparición de los “de 29”, es decir, aquellos empleados que trabajan solamente 29 horas semanales porque sus empleadores no se pueden permitir ofrecerles más debido a los correspondientes e importantes costos médicos que ello conllevaría.

En White Castle lo hemos sufrido de primera mano. Debido a que muchos de nuestros empleados trabajan justo por encima de las 30 horas semanales, calculamos que la definición de la Ley de Atención Asequible a tiempo completo incrementaría nuestros costos médicos en un 35%, o lo que es lo mismo, en más de $7 millones, si no hiciéramos cambios (White Castle ha ofrecido seguro médico a sus empleados a tiempo completo desde hace más de 90 años). Estas regulaciones y la difícil situación económica han hecho que reduzcamos el número de nuestros restaurantes de 418 a 392 desde 2010.

Con el objetivo de absorber estos costos, los nuevos empleados de White Castle ahora empiezan su carrera con nosotros trabajando menos de las 30 horas semanales. Al igual que otros empleadores, estamos viendo que muchos trabajadores a tiempo completo se han visto obligados a buscar un segundo empleo para compensar esas horas de trabajo perdidas, una situación que está lejos de ser la ideal para ambas partes. Por otro lado, los miembros de nuestro equipo han sido claros con nosotros: Prefieren tener los horarios flexibles que tradicionalmente les hemos podido ofrecer, así como las horas extra, por encima de los beneficios.

White Castle pertenece a una larga lista de conocidas empresas nacionales, como Jimmy John’s y los cines Regal, que han reducido las horas de sus empleados a tiempo parcial por debajo de las 30 horas semanales para evitar la penalización de la Ley de Atención Asequible. Los trabajadores a tiempo parcial y los catedráticos adjuntos de universidades siempre cortas de dinero, son los que más lo han sufrido, con decenas de instituciones de enseñanza superior haciendo lo mismo.

En una encuesta de 2012 hecha por la empresa consultora Mercer, el 67% de las empresas tanto minoristas como mayoristas que actualmente no ofrecen cobertura médica respondieron que “son más proclives a cambiar su estrategia laboral para tener menos empleados dentro del umbral (de las 30 horas semanales)”.

De hecho, un análisis de los datos de la Oficina del Censo realizado por un antiguo periodista del Wall Street Journal halló que el número de americanos que trabaja 29 horas a la semana en su empleo principal ha aumentado notablemente estos últimos años, mientras que el porcentaje de los que trabajan por encima de las 30 horas ha estado descendiendo.

Aunque es imposible saber en qué medida esta evolución es resultado del mandato de la Ley de Atención Asequible, el periodista concluía que “los datos sugieren que probablemente la ley de atención médica haya llevado a que unos cuantos cientos de miles de trabajadores vean cómo se recortan o limitan sus horas de trabajo”. Economistas del Royal Bank of Scotland y de la Universidad de Chicago han llegado a una conclusión similar.

Irónicamente, el firme apoyo por más horas de trabajo ha sido un elemento clave en las recientes manifestaciones a nivel nacional en pro de sueldos más elevados que muchos de los mismos sindicatos que respaldaron la Ley de Atención Asequible han organizado.

Por desgracia, son incapaces de comprender cómo las barreras que pone el gobierno, tales como el umbral de las 30 horas, restringen el poder trabajar más horas. Sin embargo, estos grupos de activistas apoyados por los sindicatos han pedido nuevas regulaciones, para obligar a que los empleadores aumenten las horas de sus actuales trabajadores antes de contratar nuevo personal a tiempo parcial (recientemente, la alcaldía de San Francisco aprobó una “Carta de Derechos del trabajador minorista” que incluye dicha disposición para ciertos establecimientos minoristas).

Sin embargo, los creadores de empleo entienden que la mejor forma de aumentar las horas de trabajo y los salarios no es mediante regulaciones adicionales sobre las empresas, sino eliminando existentes regulaciones contraproducentes. Restaurar la semana laboral de 40 horas, como la nueva Cámara ha votado que se haga, es un magnífico punto de partida y supondría una enorme victoria para los trabajadores americanos.

Jamie T. Richardson es vicepresidente de Asuntos Públicos de White Castle y miembro de Job Creators Network.

Publicado originalmente en el Columbus Dispatch