Kitchen Table Economics

shutterstock_342762494

Hoy, el Departamento de Trabajo (DOL) ha anunciado que el índice de desempleo de Estados Unidos en junio fue del 4.9%. A primera vista, parece una buena noticia. Al fin y al cabo, el índice de desempleo llegó al 10% durante la Gran Recesión.

Sin embargo, el índice de desempleo no nos explica toda la realidad. El índice se calcula como porcentaje, dividiendo el número de personas desempleadas entre todas las personas que se encuentran actualmente en la población activa, es decir, personas con trabajo o que buscan uno de forma activa.

Por ejemplo, en una localidad de 10,000 habitantes en la que 1,000 personas estén desempleadas y tratando de encontrar trabajo, el índice de desempleo sería del 10%. Pero esto no tiene en cuenta a las personas que están tan frustradas con el mercado laboral que han abandonado por completo la población activa. Estas personas no se contabilizan como desempleadas, pero desde luego no tienen trabajo, lo que hace que el índice oficial de desempleo sea menor de lo que realmente debería ser.

Hay más de 94 millones de americanos que no trabajan pero que tampoco están considerados como desempleados por el DOL. Esta cifra ha aumentado en comparación con los 80.5 millones de 2009. Más de 20 millones de estas personas tienen edad de trabajar pero no están buscando una oportunidad laboral en absoluto. Sin embargo, el índice de desempleo ni siquiera las tiene en cuenta.

Volvamos de nuevo a esa localidad imaginaria de 10,000 personas. Si 500 de sus 1,000 habitantes desempleados dejan por completo de buscar trabajo, el índice oficial de desempleo caería al 5%, a pesar de que esos antiguos buscadores de empleo no hayan visto mejorada su situación en ningún aspecto.

Un mejor baremo de la economía es el índice de participación en la población activa (LFPR), que tiene en cuenta a las personas que están dentro y fuera de la población activa. Y éste presenta una realidad bien distinta: el LFPR oscila actualmente en torno al 63%, la cifra más baja desde finales de los años 70. En otras palabras, el índice de desempleo le está mintiendo.