Kitchen Table Economics

Cómo le afecta la inversión corporativa

La partida de Burger King hacia Canadá arroja luz sobre lo que son las inversiones corporativas
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Burger King anunció esta semana que iba a adquirir la cadena de cafeterías canadiense Tim Hortons y a trasladar su sede central a Canadá. Y aunque la fusión no modificará su hamburguesa Whopper, sí que le afectará a Ud.

El de Burger King es el caso más reciente de una compañía americana que adquiere una homóloga extranjera más pequeña y luego relocaliza su sede central en el extranjero, un proceso conocido como “inversión corporativa”. Estas inversiones se han convertido en semjeante noticia que lleva a ciertos políticos y comentaristas de relieve a pedir nuevas leyes para ponerles freno.

El principal motivo por que el que muchos quieren poner freno a estas fusiones es el de proteger los millones de dólares en recaudación fiscal que se pierden con la marcha de estas compañías. Y es que aunque compañías como Burger King deberán seguir pagando impuestos por sus beneficios originados en Estados Unidos, ya no tendrán que pagarle impuestos al gobierno de Estados Unidos por sus ingresos obtenidos en el resto del mundo. Esto reduce la factura fiscal general de las compañías y deja al gobierno con menos ingresos con los que pagar los servicios públicos de los que todos disfrutamos.

En este momento Estados Unidos tiene el tipo impositivo sobre sociedades más elevado del mundo, el 35%. El de Canadá es sólo del 15%. Dada la naturaleza global de la economía, nos seguimos beneficiando de los ahorros y la inversión en el extranjero de las grandes compañías. Con una factura fiscal más reducida, estas compañías “inversoras” tendrán más dinero para invertir en nuevas localizaciones, nuevo personal y nuevos productos, lo que dará lugar a una economía más dinámica, algo de lo que todos disfrutamos. Puede que incluso veamos más Burger Kings en Estados Unidos como resultado del traslado de su sede central a Canadá.

Sin embargo, este crecimiento no sería ni de lejos el que experimentaríamos si Estados Unidos redujera sus tipos impositivos y esas compañías se quedasen en Estados Unidos.

Muchos analistas indican que los responsables políticos de Estados Unidos deberían reducir el tipo impositivo sobre sociedades a un nivel coherente con el del resto del mundo desarrollado. Aparte de ser beneficioso para el mundo empresarial, ese cambio nos beneficiaría a los demás por las razones anteriormente mencionadas: las compañías tendrían más recursos para contratar, construir, invertir y desarrollar los productos que hacen avanzar a la humanidad.

Y antes de que Ud. se preocupe por que un tipo impositivo más reducido constituya a la larga ingresos tributarios también más reducidos, recuerde que unos tipos impositivos altos pueden a menudo llevar a ingresos más reducidos, debido a que tanto a las empresas como a las personas les queda menos dinero para invertir (y sobre el que se base sus impuestos). O, como hemos visto, puede que busquen contribuyentes en el extranjero.