Kitchen Table Economics

Por qué importa el primer empleo

Muchos de los ejecutivos más conocidos de Estados Unidos pasaron años avanzando en su carrera profesional. Forjaron sus vidas y su reputación desde abajo y ninguna tarea era poca cosa para ellos. Mientras iban aprendiendo de cualquier oportunidad a la que tenían acceso, estos líderes de éxito americano también iabn adquiriendo las habilidades necesarias para ser líderes ejecutivos. Julie Janckila, directora de colaboraciones corporativas de Network of Executive Women (Red de Mujeres Ejecutivas), es un claro ejemplo de ello.

En un reciente artículo para el blog de LinkedIn titulado “Por qué mi primer empleo fue importante” (aquí, en inglés), Julie rememora su primer trabajo como mesera. Después de escoger los turnos de verano de la cafetería en la que trabajaba su madre, descubrió lo verdaderamente exigente que es la vida de una mesera. Las lecciones que aprendió Julie en su primer empleo son indelebles y le han dado las herramientas para su sostenido éxito. Forman la base a través de la que Julie ve su trabajo y las relaciones dentro del mundo laboral:

  • El cliente siempre tiene la razón. Esto se aprende rápidamente cuando un cliente está molesto por la comida o ¡cuando le riegas el café encima! Sí, me pasó en mi primera semana de trabajo; toda una vergüenza para mí y algo muy doloroso para el cliente. Uno aprende rápidamente a hacer lo que haga falta para tener contento al cliente.
  • La multitarea es obligatoria. Ser mesero es como ser malabarista. Una cena, y la mesa que se sirve, pasa por varias fases y hay que lograr que el proceso se desarrolle de forma satisfactoria para el cliente.
  • Mantener la calma bajo presión. Cuando llega el “bombardeo” con toda una sección de nuevos clientes, no se puede uno quedar paralizado por el miedo o el estrés. Hay que mantener la calma y atender a los clientes con rapidez.
  • Crear relaciones y trabajar en equipo. Aunque uno sea el único que interactúa con los clientes, hay que confiar en que los cocineros preparen correctamente la comida y que llegue a tiempo. A veces hay pedidos rápidos; otras veces hay pedidos especiales. Pero si no le caes bien a los cocineros o si no te respetan, tienen menos motivos para ayudarte.
  • Siempre hay más trabajo por hacer. Uno de mis gerentes solía decir: “Si te puedes agachar, puedes limpiar”. No hay tiempo muerto en un restaurante. Siempre hay algo que limpiar, cubiertos que envolver o suministros que reponer.
  • Dar excelente servicio compensa. Si se cumplen o superan las expectativas de los clientes, a menudo nos recompensarán con una buena propina. También hay recompensa personal cuando los clientes regresan o recomiendan el lugar.

Aunque Julie no se quedó de mesera toda su vida, lo que aprendió en su primer empleo resultó vital para su posterior éxito. Lo mismo le sucede a millones de jóvenes americanos por todo el país, por lo que en Job Creators Network pensamos que es importante recordarles que el primer empleo verdaderamente importa.

Para aprender más sobre el tema, mire aquí cómo empezaron nuestros más famosos ciudadanos.