Kitchen Table Economics

Demos gracias por la economía de Estados Unidos este Día de Acción de Gracias

A pesar de los desafíos económicos, Estados Unidos sigue siendo la economía más vibrante del mundo

Aunque continúan las dificultades económicas y el estancamiento salarial para un gran número de americanos, sigue habiendo mucho por lo que estar agradecido en este Día de Acción de Gracias. Estados Unidos sigue siendo el país más libre del mundo y el Sueño Americano sigue vivo para quienes están dispuestos a trabajar arduamente (incluso si este trabajo arduo implica hoy más que nunca moverse en un entorno regulador y fiscal complicado y en constante cambio).

Como hemos documentado en Economía Familiar, la carga de un gobierno en expansión y centralizado en este país ha supuesto mayores retos para los americanos que tratan de ganar dinero, ahorrar y prosperar. Sin embargo, esta tendencia es mucho más pronunciada en otros países desarrollados. Dediquemos un momento a ver algunas de las condiciones económicas a las que se deben enfrentar nuestros amigos en otros países desarrollados, algo que nos hará sentir aún más agradecidos por lo que tenemos en este Día de Acción de Gracias.

  • En Canadá, el gobierno de la provincia de Quebec bloquea las páginas web de venta minorista que no estén traducidas al francés. Tan flagrante represión de la libertad de expresión es la norma en Quebec, que tiene potestad para cerrar empresas que no cumplan con las draconianas “leyes lingüísticas” que tanto las Naciones Unidas como la Corte Suprema canadiense han dictaminado que son un abuso contra la libertad de expresión.
  • En Francia, está prohibido o tremendamente regulado comprar en domingo. Los supermercados tienen permitido abrir hasta la 1 pm los domingos para vender alimentos. En 2008, Ikea fue multada con más de $700,000 por abrir los domingos.
  • En Italia, los empleadores están obligados a seguir la política de empleo “el último en entrar es el primero en salir”, lo que significa que cuando necesitan reducir personal, están obligados por ley a despedir a los últimos contratados con independencia de su rendimiento. No resulta sorprendente que esto haya conducido a un enorme desempleo juvenil en el país.
  • En los Países Bajos, el precio por galón de gasolina está por encima de los $8 debido a los numerosos y elevados impuestos sobre el combustible. Igualmente, en la mayor parte de Europa, la gasolina cuesta más de $7 por galón debido a los excesivos impuestos estatales.
  • En Alemania, las regulaciones medioambientales son tan gravosas que los precios de la electricidad son tres veces más altos que en Estados Unidos, lo que hace que muchas personas con ingresos fijos renuncien a la calefacción en invierno. Además, hay pequeñas empresas abocadas a la quiebra porque no pueden tener las luces encendidas.
  • En Japón, el precio de una cerveza en una tienda de descuento es aproximadamente $3.50 debido a las decenas de impuestos al alcohol. En Estados Unidos la cerveza cuesta casi la mitad que en cualquier parte del mundo desarrollado.
  • En el Reino Unido, 3.2 millones de habitantes (el 6% de toda la población) están actualmente a la espera de un tratamiento médico debido al ineficaz y reguladísimo sistema socializado de atención médica. El tiempo de espera promedio es de unos cuatro meses y medio.

Éstos son sólo algunos ejemplos de cómo los onerosos impuestos y regulaciones de los gobiernos hacen que la calidad de vida de quienes viven en otros países desarrollados sea menor que en Estados Unidos. Aunque puede que a veces no lo parezca, los que tienen un permiso para trabajar en Estados Unidos se han sacado la lotería económica que da acceso a la economía más dinámica y avanzada que el mundo nunca haya conocido.

Dé gracias por esta libertad sin parangón en este Día de Acción de Gracias. Pero además, dedique un momento a tomar en consideración cómo puede que estemos siguiendo los pasos de nuestros colegas si seguimos incrementando nuestros impuestos y regulaciones.