Kitchen Table Economics

Cinco razones por las que los costos de los servicios médicos siguen subiendo

Cómo la Ley de Atención Asequible ha hecho que la atención médica sea más inasequible
Hospital bed

La nueva ley de atención médica, conocida como la Ley de Atención Asequible (ACA), se vendió con la premisa de que reduciría los costos de los servicios médicos. Pero desafortunadamente eso no ha sucedido. Los costos de la atención médica han continuado aumentando, en muchos aspectos incluso a un ritmo más rápido que antes. Se espera que el próximo año las primas se eleven en más de un 10% en la mayoría de los estados. A continuación le mostramos las cinco principales razones por las que está sucediendo esto:

1) No hay suficientes personas sin problemas de salud que estén comprando un seguro

Las compañías de seguros médicos necesitan personas sin problemas de salud que compren sus seguros para poder así subsidiar a las personas enfermas y mayores. De ahí que el mandato de la ACA exigiese que todo el mundo comprase un seguro médico, aunque fuese un saludable joven de 27 años. Sin embargo, los inscritos a través de la ACA han sido personas más mayores y enfermas de lo previsto mientras que la población más joven y con menos problemas de salud se ha mantenido al margen.

2) Menor recaudación por penalizaciones

Una de las formas de las que la ACA esperaba que saliese adelante su mandato sobre seguros médicos era mediante la amenaza de una multa para quienes no se inscribieran. Los planificadores de la ACA estimaron inicialmente que habría 18 millones de americanos que no se inscribirían, generando así para el sistema una recaudación por multas de $7.000 millones. Pero debido a que se han concedido cada vez más y más exenciones a diferentes grupos de población, ahora se espera recibir sólo $4.000 millones. Y eso sumado al hecho de que también ahora se prevén 5 millones menos de americanos inscritos (llegando así a los 23 millones). Por tanto, se deberá aumentar el costo de las primas de quienes están pagando en estos momentos su seguro para poder así compensar este déficit en la recaudación.

3) Más impuestos y cuotas

La ACA introdujo toda una nueva serie de impuestos y cuotas a las compañías de seguros. Probablemente el más conocido de todos sea el impuesto sobre los aparatos médicos, que grava con un 2.3% la adquisición de todos los aparatos médicos. Pero hay cientos de ejemplos más. En total, estos impuestos les cuestan a las compañías de seguros alrededor de $11.300 millones cada año y se dedican a ayudar a pagar los subsidios de quienes no se pueden permitir un seguro. Pero por otro lado, estos mismos impuestos, que se prevé aumenten el año que viene, hacen subir el precio de las primas del resto de inscritos, puesto que las compañías de seguros nos deben trasladar sus costos para poder pagarlos.

4) Beneficios médicos “esenciales”

La ACA obliga a que todos los planes de seguros cubran cierto conjunto de servicios médicos esenciales. Lo irónico es que muchos de estos servicios “esenciales”, como los servicios de maternidad y neonatología, sólo son esenciales para un pequeño porcentaje de las personas inscritas. Como se ha obligado a que los planes se hagan más amplios, resulta comprensible que se hayan vuelto más caros. De hecho, el invierno pasado, la ACA fue responsable de dejar a millones de americanos sin sus planes de seguros (generalmente más baratos) debido a que se consideró que sus planes no eran los suficientemente amplios (eso a pesar de que la ACA se vendió con la premisa de que “si le gusta su plan médico, Ud. se puede quedar con su plan médico”).

5) Mayor control público

Aunque el gobierno ya tenía gran peso en el sistema de salud antes de su puesta en marcha, la ACA ha incrementado ese papel de manera significativa. Y una mayor involucración del gobierno en un sector implica normalmente precios más elevados para el consumidor. Eso se debe a que los responsables públicos normalmente se enfrentan a incentivos muy distintos de los sus homólogos del sector privado. Rara vez se enfrentan a un incentivo por mantener bajos los costos o por mantener un proyecto dentro del presupuesto. En realidad, pueden verse premiados por lo contrario (en términos de recepción de recursos adicionales), hasta el punto de excederse en sus presupuestos. En el caso de la ACA, puede que eso signifique que los responsables públicos registren más horas extra, por ejemplo, ya que no se enfrentan al incentivo de acabar a tiempo. Y esos costos, al excederse de los presupuestos, se los pasarán al resto de ciudadanos en primas más elevadas*.

*Como prueba de esta dinámica, obsérvese cómo los precios se incrementan en aquellas áreas con gran participación gubernamental: educación superior, servicio de correos y carreteras (de peaje). En el sector privado, por otro lado, las compañías se ven recompensadas en la medida en la que puedan mantener bajos sus costos. Y unos costos reducidos para las empresas suponen precios reducidos para todos los demás.