Kitchen Table Economics

Refutando la falsedad de los mitos sobre el libre mercado

Estados Unidos es la prueba viviente de que el libre mercado funciona. Como nación fundada en la creencia de la libertad, hemos llegado a ser la mayor potencia económica que el mundo haya conocido. A pesar de estar permanentemente rodeados por la evidencia de que los mercados libres crean prosperidad, este sistema económico sigue teniendo detractores. Las afirmaciones más frecuentes que se utilizan para atacar el libre mercado son que su impulso es la codicia, que perjudica a los pobres y que el sistema es injusto.

Ya es hora de refutar la falsedad de estos escandalosos mitos.

Mito #1: Al libre mercado lo impulsan el egoísmo y la codicia

En realidad el libre mercado no es egoísta, ya que, a fin de que los empresarios tengan éxito, tienen que producir algo que sea de valor para sus clientes. Los clientes no llamaron a Steve Jobs y le pidieron un iPhone, sino que Apple tuvo que pensar en las necesidades de los clientes e inventar un producto que la gente quisiera comprar. Al libre mercado también lo impulsa la libertad personal, ya que el consumidor tiene derecho a elegir qué productos le gustaría comprar sin estar obligado a comprar nada. Aunque puede que el empresario tenga un razonable interés personal en ganar dinero, para tener éxito en un mercado libre, deberá satisfacer las necesidades de los demás.

Mito #2: El libre mercado perjudica a los pobres

Estados Unidos es prueba de que, sencillamente, eso no es verdad. Como un colaborador de la revista Forbes señalaba, hasta los americanos pobres tienen un mejor nivel de vida que la mayoría del resto de la humanidad. No sólo la ascensión económica de Estados Unidos se debe al libre mercado sino que también la ascensión de China y la del mundo en desarrollo. En los últimos 20 años, China se ha convertido en una nación cada vez más próspera por abrir constantemente sus mercados. Impulsada por básica libertad económica, como el permitir que los agricultores obtengan ganancias, China ha sacado de la pobreza a 680 millones de personas desde 1981 y ha reducido su índice de pobreza extrema del 84% en 1980 al 10% en la actualidad.

Mito #3: El libre mercado es injusto

Los críticos creen que, dado que las personas logran diferentes resultados en un sistema de libre mercado (algunas empresas tienen éxito, algunas fracasan), el libre mercado es injusto. Pero es justamente lo contrario: El libre mercado es justo porque fomenta la igualdad de oportunidades. El libre mercado permite que las personas compitan entre sí sin tener que escoger ganadores y perdedores. Si bien los buenos resultados no están garantizados, las posibilidades de éxito son mucho mayores bajo este ordenamiento económico que bajo cualquier otro donde gobiernos u oligarcas escogen a los ganadores. El libre mercado permite a los clientes elegir productos y servicios que les vienen bien y recompensa la innovación de los productores. Debido a esta "democracia del cliente", un porcentaje mucho mayor de nosotros disfruta de los beneficios de los productos y de la prosperidad que el sistema de libre mercado genera, más que ningún otro modelo económico.