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Día de la Declaración de Impuestos: Cinco detalles que podrían sorprender

Es el Día de la Declaración de Impuestos. Y con él nos llega el recordatorio anual de que el gravoso código tributario de Estados Unidos necesita una mejora sustancial. Aquí tiene cinco datos tributarios que podrían (o no) sorprenderle:

1. Récord de ganancias para Washington DC

El gobierno federal obtuvo una recaudación récord de $3.25 billones durante el ejercicio fiscal 2015, y se espera que la cifra no haga más que aumentar. Allá por 1998 (cuando por primera vez el gobierno empezó a registrar estos datos online) los ingresos fiscales fueron de $2.5 billones, por lo que la recaudación de impuestos ha tenido un incremento del 30% en menos de 20 años. Una enorme cantidad de ese dinero (casi $1.5 billones) procede de los impuestos sobre los ingresos individuales. Por otra parte, el gobierno gastó $3.69 billones en 2015, dejando un déficit presupuestario de unos $438,000 millones.

2. Los impuestos cuestan mucho… ¿más que las necesidades básicas?

Este año, se prevé que los americanos paguen un total de $4.9 billones en impuestos locales, estatales y federales. Sin embargo, se prevé que sólo paguen alrededor de $4.1 billones entre comida, ropa y alojamiento. En concreto, el gasto total en ropa será de unos $360,000 millones. Una reciente estimación halló que el americano promedio gasta casi el 20% de sus ingresos en impuestos federales, y eso sin sumarle los impuestos locales y estatales. En otras palabras, si alguien gana $50,000 anuales, pagará un promedio de en torno a $10,000 en impuestos federales.

3. “El 1%” paga su parte… y más encima…

Quienes ven las subidas de impuestos como una política pública inteligente, a menudo hacen referencia como justificación a la desigualdad de ingresos, es decir, que los ricos son cada vez más ricos a costa de los pobres. Sin embargo, los ricos ya contribuyen de manera desproporcionada. El año pasado, el “1%” de los americanos que más ganan aportaron cerca de la mitad (45.7%) de todos los ingresos fiscales federales. Y su cuota va en aumento: ese 1% contribuyó en 2013 con el 43% de los ingresos fiscales federales; y el 40% en 2012. Por otro lado, el 80% que menos gana aportó el año pasado en torno al 15% de todos ingresos fiscales federales.

4. Los impuestos no son populares…

Una reciente encuesta de Gallup indicaba que cerca de dos tercios de los americanos se muestran descontentos con la cantidad de dinero que pagan en impuestos. Según otra encuesta, casi el mismo porcentaje cree que los impuestos federales son “demasiado elevados” (menos del 5% sostiene que se deberían aumentar los impuestos). Y los impuestos son un factor que se tiene en cuenta a diario en cualquier toma de decisiones. Gallup también concluyó que es más probable que quienes viven en estados con una elevada carga fiscal indiquen su deseo de mudarse a otro estado. Los residentes en Connecticut y Nueva Jersey, dos estados con impuestos elevados, son los que tienen una mayor probabilidad de considerar la opción de trasladarse a otro estado.

5. … en parte porque son demasiado complicados.

No sólo se considera que los impuestos son demasiado elevados, sino que hacer la declaración pueden provocar graves dolores de cabeza. Se estima que el 80% de los americanos considera que el código tributario es “complejo” o “demasiado complejo”, mientras que solamente el 2% indica que es “simple” o “muy simple”. En general, los miembros de la generación Y son los que más problemas tienen: es mucho más probable que los de edades entre 18 y 34 años indiquen su preocupación por cometer un error, no recibir el total de la devolución o pagar de más. En definitiva, ocho de cada diez integrantes de la generación Y se quedan preocupados al hacer su declaración de impuestos.