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¿Qué es mejor para los futuros empleos: una mente abierta o una billetera abierta?

Con muchos graduados universitarios teniendo que hacerle frente no sólo a la deuda de sus préstamos estudiantiles sino también a la lucha por encontrar un trabajo en su área de estudios, los responsables políticos están tratando de impulsar empleos calificados y prácticas para satisfacer la demanda.

Últimamente ha habido muchas propuestas desde fuera de Washington respecto a la manera de hacer que la universidad sea más accesible y asequible para un mayor número de estudiantes. Entre esas ideas se incluyen hacer que las universidades comunitarias sean gratuitas para estudiantes que reúnan ciertas condiciones, limitar la suma estudiantil a pagar y condonar la deuda de los préstamos estudiantiles.

Todas estas ideas tienen algo en común: dan una mayor prioridad a los logros académicos actuales versus una formación laboral de futuro.

Nadie discute que la educación superior es encomiable y que pone a los estudiantes en el camino de futuros éxitos. Y nuestro país está repleto de excelentes universidades. Pero, por desgracia, los costos de la matrícula han aumentado un 945% desde 1980, tanto así que los préstamos estudiantiles hacen que siete de cada diez estudiantes ya salgan al mundo con una deuda de $27,000 a sus espaldas.

Además, esos títulos que tanto cuestan obtenerse no garantizan una carrera profesional bien remunerada. El mercado laboral actual es tan competitivo que menos de cuatro de cada diez graduados universitarios están trabajando en empleos que sólo requieren un diploma de secundaria.

USA Today jobs-charts¿Hasta qué punto es sensato que el gobierno gaste más dinero para que incluso más estudiantes tengan cabida en este modelo de educación superior tan caro?

Afortunadamente, los responsables políticos también están empezando a reconocer que una parte de la economía que está pugnando por encontrar buenos trabajadores que no necesariamente necesiten un título universitario tan caro. Hablamos de las profesiones especializadas.

En estos empleos encontramos electricistas, soldadores y muchos otros que realizan tareas industriales para construir o mantener las infraestructuras del resto de la economía. USA TODAY llama a estos empleos de “especialización media”, ya que requieren cierta formación pero no un título de bachiller universitario. Con la generación de la posguerra en pleno proceso de jubilación y varias generaciones de estudiantes que han optado por ser graduados universitarios, un análisis del USA TODAY estima que habrá disponibles 2.5 millones de estos nuevos puestos de trabajos para 2017.

Para ayudar a satisfacer esta demanda, el gobierno federal está prometiendo cerca de $200 millones en becas para formación vocacional y prácticas que lleven a empleos en profesiones especializadas.

Esto debería suponer una importante inyección de energía, dado el éxito de las prácticas en otros países, especialmente Alemania, como se explica en The Atlantic:

“A día de hoy, en Estados Unidos, menos del 5% de los jóvenes practican como aprendices, la inmensa mayoría de ellos en empleos en el sector de la construcción. En Alemania, la cifra está cerca del 60%, en sectores tan diversos como la fabricación avanzada, la informática, la banca y la hostelería. Y en Europa, lo que se suele denominar ‘formación dual’, representa una carrera profesional enormemente respetada.”

Con la “formación dual”, los aprendices reparten su tiempo entre la formación en clase y la formación in situ en una empresa, mezclando así el aprendizaje en clase con la práctica en un trabajo real. Además, los aprendices reciben una paga por su tiempo en ambos ámbitos, con la vista puesta en el futuro.

“El plan dura entre dos y cuatro años, dependiendo del sector. Y tanto empleador como empleado generalmente esperan que ello lleve a un puesto de trabajo permanente, pues para los empleadores, los aprendices suponen una fundamental reserva de talento.”

Cambiar nuestra forma de pensar respecto a la vida después de la secundaria es un pequeño paso hacia el balance entre la población activa y el mercado laboral de nuestro país. Sin tener que arruinarnos.