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Advertencia: Cuidado con el costo de la atención médica

Un nuevo análisis que compara los precios de los servicios médicos rutinarios para la mujer ilustra uno de los mayores problemas de la atención médica: Al paciente no se le considera como un cliente de pago, por lo tanto no hace falta controlar los costos.

Octubre es el mes de la concienciación sobre el cáncer de mama. Además de los símbolos color rosa que vemos en eventos deportivos, eventos para recaudar fondos y lindos lacitos para solapas por todo el país, se trata de una iniciativa para que las mujeres se hagan mamografías con el fin de detectar la enfermedad en sus fases iniciales.

Pero antes de programar su próxima visita, puede que quiera comprobar el precio.

Según un análisis de la empresa auditora de facturas médicas Castlight Health, el precio de una mamografía puede variar enormemente, desde $50 a $1,045 en Dallas-Fort Worth, por poner un ejemplo.

Dallas-Fort Worth es una de las 179 áreas metropolitanas cubiertas en el análisis y las mamografías representan sólo uno de los diversos servicios médicos rutinarios para la mujer cuya disparidad de precios se ha estudiado. Los resultados ponen en evidencia uno de los mayores problemas de la atención médica: Al paciente no se le considera como un cliente de pago, por lo tanto no hace falta controlar los costos.

Como explica un investigador de Castlight, “Habla por sí solo de lo maltrecho que está el sistema de salud”.

Un motivo para esa disparidad, concluye el análisis, es que las compañías de seguro privado pueden negociar diversos acuerdos con hospitales, laboratorios y médicos.

Pero tenga en cuenta que muchos de estos servicios médicos los paga un tercero (un seguro privado o público) en lugar de que lo haga el paciente directamente. Así, ese tercero se convierte en el cliente, en vez de que lo sea el paciente. Cuando eso sucede, ni el profesional ni el paciente tienden a preocuparse por cuánto cuesta ese servicio. Para el paciente, otro se hará cargo de la factura. Para el profesional de la medicina, el pago se recibirá sin importar de dónde viene.

En otras palabras, los factores que normalmente ayudan a determinar los precios, tales como la competencia, la oferta y la demanda, desaparecen de la ecuación.

Sin embargo, cuando se le permite a la gente comparar y pagar directamente por los bienes y servicios que consume, las compañías compiten por esos clientes. Precios más bajos, mejor calidad e innovación son tres efectos derivados de dicha competencia.

Pero ése no es el caso cuando se trata de la atención médica.