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Las crecientes subidas de los deducibles médicos – Otra consecuencia de la ley federal de atención médica

Las compañías de seguros habían contado con que más personas sanas se inscribiesen en los planes médicos para así poder cubrir los costos ocasionados por las personas enfermas. El problema es que eso no ha sucedido. Lo cual implica deducibles y primas más altos.

Hay muchas personas en estos momentos buscando seguro médico, coincidiendo con la apertura del periodo de inscripción en los “sistemas especializados” de la Ley de Atención Médica Federal (ACA). Y aunque los planes de gestión pública están promocionando primas de “menos de $100 mensuales tras recibir créditos fiscales”, puede que la situación en términos generales suponga un hueco bastante más grande para su bolsillo.

El plan médico federal exige de hecho cobertura para la atención preventiva rutinaria menos cara. Pero un informe del New York Times sobre los planes médicos vendidos en el mercado federal online halló que más de la mitad de los planes tienen un deducible de $3,000 o más. Eso significa que los pacientes tendrían que pagar $3,000 de su bolsillo antes de que se active su cobertura para un caso médico relevante, como por ejemplo una cirugía, una enfermedad grave o un accidente de auto. Aquí tiene un ejemplo extraído del informe del New York Times:

“En Miami, el deducible promedio, según HealthCare.gov, es de $5,000 (es decir, que la mitad de los planes están por encima de esa cifra y la mitad por debajo). En Jackson, MS, la cifra comparativa es de $5,500. En Chicago, el deducible promedio es de $3,400. En Phoenix es de $4,000 y en Houston y Des Moines de $3,000.”

Otros informes hablan de deducibles que llegarán a los $6,850 en 2016, mientras que las compañías de seguros están subiendo los deducibles de los planes Silver hasta los $6,500.

En el caso de las familias, los deducibles pueden ser mucho más elevadas: $12,700 para una familia de Illinois mencionada por el New York Times.

Las compañías de seguros habían contado con que más personas sanas se inscribiesen en los planes médicos para así poder cubrir los costos ocasionados por las personas enfermas. El problema es que eso no ha sucedido. Al tener que afrontar tanto primas como deducibles más altos, los consumidores sanos están optando o bien por buscar seguro por otros medios, como por ejemplo integrarse al seguro de su cónyuge, o bien por no disponer de ningún seguro y pagar la penalización impuesta por el gobierno.

Como comentó una mujer de Houston al New York Times, “Los deducibles son ridículamente altas. Jamás podré superar el deducible a menos que me suceda algo catastrófico. Me resulta más rentable no adquirir ese seguro y ahorrar el dinero por si algo malo me ocurre”.

De modo que a las compañías de seguros no les queda más remedio que tratar de diseñar planes de futuro con los que cubrir un mayor número de reclamaciones de personas enfermas de lo previsto y además, con menos compradores sanos de pólizas.

Un analista de la atención médica comentó recientemente que se necesitaría duplicar el número de inscritos en los sistemas especializados para que hubiera el suficiente dinero en los consorcios de seguros con el fin de poder cubrir todas las reclamaciones. Sin embargo, eso no parece muy probable, puesto que en lo que va de año ya han abandonado los sistemas especializados 1.3 millones de personas.

El futuro de los sistemas especializados de la ACA estará un poco más claro una vez que se clausure la actual ronda de inscripciones, dentro de unas semanas. Pero dado que se anuncian incrementos en las primas y deducibles, la perspectiva de una cobertura médica verdaderamente “asequible” ya no parece una idea tan buena para los americanos con ingresos bajos y medios. Además, la ACA sigue sin hacer nada por rebajar los costos de la atención médica, que es el verdadero problema de nuestro sistema.

Y si algunos de los apartados de la ley de atención médica se acaban teniendo que redactar de nuevo, se tardará mucho más en abordar los costos iniciales de la atención médica, de forma que no se podrán reducir los costos finales de las coberturas.

Para más información, puede leer “Cinco razones por las que los costos de los servicios médicos siguen subiendo”.